La bendición de nuestra amorosa madre (por Dra. Judith Aular de Durán)

La bendición de nuestra amorosa madre (por Dra. Judith Aular de Durán)

El júbilo nos acompaña este penúltimo mes del año. El Zulia se engalana al celebrarse un año más de la aparición de la tablita de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá; que nuestra Excelsa Patrona nos bendiga y nos siga llenando de las fuerzas necesarias para seguir en el camino de la excelencia, como lo hemos hecho desde la apertura de nuestra insigne casa de estudios.

La comunidad de la Universidad del Zulia (LUZ) está dichosa al celebrar el 310 aniversario de la llegada del retablo en aguas del Coquivacoa al humilde barrio Nueva Zamora, conocido como “El Saladillo”. Allí María Cárdenas al ver el listón de madera lo tomó y uso para tapar la tinaja y desde el fiel momento en el que ella gritó: ¡Milagro! ¡Milagro! los zulianos se congregan en el templo de San Juan de Dios para celebrar su aparición.

Cada 18 de noviembre en las calles de “El Saladillo” vemos centenares de zulianos revitalizando su fe mariana y rindiendo fidelidad a “La Chinita”, pues en ella depositan todas sus esperanzas para realizar cualquier petición que guarden en su corazón.

Muchos son los que asisten a la Basílica para dar gracias por cualquier favor concedido y es que a “La Chinita” se le atribuye un sin número de milagros en su haber. Venezuela y el Zulia se caracterizan por su gran devoción y catolicismo. Masivamente nos movemos para hacerle saber a la Virgen Morena que en ella está depositado nuestro amor.

LUZ se mantiene al día en los valores católicos cristianos, viviendo con plenitud y gozo todas las festividades en honor a nuestra Excelsa Patrona. Pues ella, “La Chinita”, es el eje central de la espiritualidad de nuestro estado y desde la Parroquia Personal Universitaria San Juan Crisóstomo y San Juan Pablo II elevamos la cristiandad y la fe en la Virgen María.

Actualmente en Venezuela estamos necesitados de obtener una respuesta en vista de la apremiante situación y por ello la gente vuelve a sus raíces espirituales para hallar sentido a su existencia. A todos, lugareños y foráneos, les pido que converjan en el centro de espiritualidad de Maracaibo, para que el amor por nuestra amada Virgen Morena nos llene el vacio que hoy podamos sentir ante cualquier circunstancia.

La Chiquinquirá es y será la musa y esencia de nuestra región, le aclamamos por bendiciones no solo para nuestro Estado, también para el país y nuestra ilustre universidad que tanto necesita de la mano amorosa de una madre.

Madre, a ti te imploramos por la paz, la salud y el futuro que todos anhelamos, también pedimos para que nuestros gobernantes consigan el timón para dirigir nuestra nación y así seguir el camino que tanto necesitamos. ¡Bendícenos bella madre!

 

Dra. Judith Aular de Durán

Vicerrectora Académica de LUZ

Judith.aular@viceacademico.luz.edu.ve

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