Robots fantásticos de Festo inspirados por insectos y animales

Foto: Agencias.

La nueva araña robótica de Festo, la empresa alemana de robótica, se ve bastante amenazadora cuando está en reposo. Pero si demuestra su habilidad especial (hacerse ovillo y rodar por doquier), parecerá que está lista para perseguirte en tus pesadillas.

Pese a su apariencia, este robot es inofensivo. Se basa en una araña real que vive en el desierto de Marruecos y que rueda impulsándose con sus patas para evitar a los depredadores.

Pertenece a una rama particular de la robótica llamada biónica, que se dedica al diseño y la fabricación de sistemas mecánicos inspirados en organismos vivos. “Más que copiar a la naturaleza, tratamos de aprender de ella”, dijo en una entrevista telefónica Elias Knubben, director de proyectos corporativos de biónica de Festo. “Nos inspiramos en la naturaleza buscando principios fascinantes de la biología y soluciones a problemas técnicos”.

LA ARAÑA GIMNASTA
En el mar arenoso del Sahara del norte, la araña gimnasta de Marruecos puede duplicar su velocidad de avance si la provocan: rueda y hace piruetas como si fuera un gimnasta. “Los movimientos de esta araña son únicos. Todavía no sabemos de ningún otro animal que haga algo parecido”, dijo Knubben.

Lo increíble es que no la descubrió un biólogo, sino un profesor de Biónica, Ingo Rechenberg. “Fue uno de los padres de la biónica hace más de 40 años. No es biólogo, pero le apasiona intensamente el desierto y encontró esta araña en 2008. Desde entonces le ha fascinado y hace dos años nos pidió que trabajáramos con él en este proyecto”, agregó Knubben.

Así nació la araña robótica, a la que llamaron BionicWheelBot. Es mucho más grande que la real (mide 55 cm, mientras que la real mide menos de 2.5 cm), pero replica el movimiento fielmente a través de 15 motores diminutos. Hay quien dice que se parece al Droideka, el ominoso robot de batalla de Star Wars, pero Knubben asegura que la similitud es mera coincidencia.

Aunque este es solo un proyecto de investigación, un robot con esta variedad de movimiento cambiaría todo en terrenos irregulares o difíciles. Su diseñador señaló que podría usarse en agricultura, en el lecho marino o incluso en la superficie de Marte, en donde los exploradores actuales, que no pueden dar piruetas, están constantemente en riesgo de atascarse en la arena.

EL ZORRO VOLADOR
Festo hizo noticia en 2011 cuando dio a conocer el SmartBird, el primer robot que vuela como un ave de verdad, inspirado en la gaviota argéntea. “Tenemos una larga historia de construcción de robots voladores con un mecanismo de alas batientes, siempre llaman mucho la atención de los clientes fascinados en las exposiciones”, dijo Knubben.

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Los robots de alas batientes son mucho más difíciles de diseñar y de controlar que otros tipos de robots voladores porque no hay una fuerza continua de sustentación como la que proporcionan las hélices.

El recién presentado BionicFlyingFox es el intento de Festo por replicar el vuelo sin plumas. Tiene una envergadura de 2.2 metros y puede emprender un vuelo semiautónomo una vez en el aire, ya que el controlador humano solamente lo despega y lo aterriza.

Se inspira en el zorro volador, una especie de murciélago grande que se llama así por la forma de su cabeza. Esta opción ha presentado algunos desafíos de diseño.

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“El primero fue poder plegar esta ala enorme en una superficie pequeña. Para ello, desarrollamos una membrana elástica con tela impresa en 3D en combinación con dos películas impermeables al aire. El resultado es algo que puede estirarse mucho pero también es ligero”, dijo Knubben. El robot pesa 580 gramos.

Entre los otros robots voladores de Festo hay un pingüino en forma de dirigible, lleno de helio; una libélula ligera con cuatro alas, y las delicadas eMotionButterflies, que fueron la primera incursión en la idea de la conducta de enjambre, es decir, la capacidad de ciertos insectos de actuar instintivamente como grupo compacto, cosa que perfeccionaron al replicar al insecto más colaborativo de todos: la hormiga.

COMO EL PROTOTIPO DE UN AUTO
Ninguno de estos robots está a la venta. Entonces ¿por qué los fabrican?

“Recibimos muchas solicitudes de la industria juguetera, de la industria de los drones, de las fuerzas armadas, pero no nos interesa venderlos porque están muy íntimamente relacionados con nosotros y preferiríamos exhibirlos en conferencias, exposiciones y museos”, dijo Knubben.

El negocio de Festo son los sistemas neumáticos y la automatización industrial, pero los animales robóticos son una forma interesante de probar diseños innovadores que podrían terminar en un robot industrial más ordinario.

“Por ejemplo: para fabricar un canguro robótico hicimos muchas investigaciones sobre cómo canalizar la energía del aterrizaje al siguiente salto; esto es algo que necesitamos en la automatización porque los motores tienen que moverse a un lado, detenerse y luego moverse hacia el otro lado. Ahora tenemos algunas soluciones técnicas inspiradas en esas ideas”, dijo Knubben.

Knubben explicó que el proceso es parecido a lo que se hace con los prototipos en la industria automotriz, que son semilleros de ideas innovadoras que algún día podrían llegar a los vehículos de producción.

“La mayoría de los animales nunca se volverán un producto, pero tratamos de aprender de cada uno”.

CNN