Nicaragua en una tregua aparente tras primera sesión de diálogo por crisis

Nicaragua amaneció hoy en una tregua aparente tras la primera sesión del diálogo nacional para superar la crisis, y a la espera del segundo día de reuniones entre el Gobierno de Daniel Ortega y diversos sectores, así como de la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Salvo Jinotega (norte), donde se reportaron agresiones de partidarios de Ortega, el resto de ciudades donde se han dado enfrentamientos amanecieron en calma, las barricadas continúan en sus lugares, con lo que el ambiente de guerra se mantiene, después de 30 días de violencia y una lista de entre 58 y 65 muertos.

En algunas de las principales carreteras de Nicaragua, como las que conforman la autopista Panamericana, los manifestantes anunciaron que flexibilizarán el tráfico y dejarán pasar alimentos y combustible, para evitar el desabastecimiento.

En la zona Pacífico de Nicaragua los autobuses de algunas rutas interurbanas volvieron a las calles, mientras que en la capital, Managua, el transporte urbano colectivo trabaja con cierta normalidad.

No obstante, en la capital nicaragüense volvieron las protestas por el alza de los combustibles, lo que ha sido una constante en 11 años de la Administración de Ortega.

Las sedes de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli), Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), y Universidad Nacional Agraria (UNA), continúan ocupadas por los estudiantes, quienes ya mostraron su rechazo al diálogo nacional.

Las clases, tanto en colegios públicos como en escuelas estatales, y universidades, continúan suspendidas.

En las calles y redes sociales los nicaragüenses continúan sorprendidos de que Ortega se negara hasta en cuatro ocasiones a ordenar a la Policía Nacional, Juventud Sandinista y fuerzas de choque oficialistas conocidas como “turbas”, el cese del fuego contra los estudiantes universitarios y manifestantes.

El rechazo a Ortega, tanto en el escenario real como virtual, es notorio después de que, al inicio del diálogo, se quedó sin argumentos ante los reclamos de los estudiantes sobre las pérdidas de vidas humanas a causa de la represión y que deje el poder.

Nicaragua cumple hoy 30 días de una crisis que inició por manifestaciones en contra de nuevas medidas de seguridad social establecidas por Ortega, y que se acentuaron después de las muertes a causa de la represión por parte del Gobierno.

En diversas poblaciones, los ciudadanos “autoconvocados” han anunciado nuevas protestas contra Ortega.

El diálogo nacional para intentar superar la crisis continuará mañana entre el Gobierno, el sector privado, estudiantes y sociedad civil, con la mediación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), a pesar de que las partes no se mostraron optimistas tras ver la posición del presidente en la jornada inaugural.

EFE