Nueva relación comercial con China es “es una oportunidad y no una amenaza”

Miguel Bolinaga

El nuevo presidente de la Cámara Americana de Comercio e Industrias de Panamá (AmCham), el venezolano Miguel Bolinaga, aseguró a Efe que la presencia de China en el país centroamericano no representa una amenaza para el intercambio comercial con Estados Unidos sino una oportunidad.

“La presencia de China en Panamá es un tema que hay que ver de manera positiva. Los chinos van a colocar mucha mercancía en Centroamérica y eso es una oportunidad enorme para que los empresarios de aquí puedan llevar esa mercancía directamente a Estados Unidos. A China le interesan mercados grandes como el estadounidense”, afirmó.

Bolinaga, quien tomó posesión del cargo hace apenas dos semanas, dijo que China ve a Panamá como un centro de distribución de su mercancía por todo el continente a través del canal interoceánico, de sus puertos “modernos” y del Aeropuerto Internacional de Tocumen, el más grande del país y una importante terminal de conexiones en Latinoamérica.

“Más bien es una oportunidad y no una amenaza”, insistió el directivo venezolano, que dirige desde 2013 la compañía eléctrica AES Panamá, filial de la estadounidense AES Corporation.

Panamá decidió en junio del año pasado romper las relaciones diplomáticas con Taiwán y reconocer el principio de “una sola China”, convirtiéndose así en el segundo país centroamericano, después de Costa Rica, en establecer relaciones diplomáticas con China.

Panamá y China ya mantenían un importante intercambio comercial antes de establecer relaciones diplomáticas, pero se espera un notable crecimiento del mismo cuando ambos países acuerden un Tratado de Libre Comercio (TLC), que empezarán a negociar previsiblemente durante el segundo semestre de este año.

Durante su mandato al frente de esta cámara, que cuenta con más de 400 afiliados y promueve las inversiones entre EE.UU y Panamá, Bolinaga quiere “levantar” las exportaciones panameñas hacia la potencia económica norteña y realizar más misiones comerciales en distintas ciudades estadounidenses.

El ejecutivo recordó que EE.UU es uno de los principales inversores extranjeros en Panamá, el mayor usuario del Canal interoceánico -que construyó a principios del siglo XX y administró hasta 1999- y el tercer mayor proveedor de la Zona Libre de Colón, la zona franca más grande del continente, ubicada en el Caribe panameño.

En 2015, el país norteamericano exportó a Panamá un 11,3 por ciento más que el año anterior y alcanzó los 3.137 millones de dólares, que en su gran mayoría corresponden a petróleo, plásticos y coches, según los datos oficiales más recientes.

Las exportaciones panameñas hacia Estados Unidos, por su parte, descendieron ese año un 20,1 por ciento hasta los 131 millones de dólares.

Bolinaga reconoció que las políticas proteccionistas del presidente estadounidense, Donald Trump, sí van a afectar a países vecinos como México, pero no a Panamá, que va a poder seguir exportando “sin problemas”.

“Panamá es un país muy pequeño y lo que puede exportar no mueve la aguja para Estados Unidos pero sí la mueve acá”, indicó el gerente general de AES Panamá, compañía de capital mixto que en septiembre de este año inaugurará la primera planta de generación de energía a base de gas natural licuado (GNL) de Centroamérica.

La planta, que se ubica en la provincia caribeña de Colón y se comenzó a construir en mayo de 2016, tendrá una capacidad de 381 megavatios y ayudará a diversificar la matriz energética de Panamá, lo que redundará en los costes eléctricos.

“La tarifa eléctrica del consumidor final debería empezar a bajar entre un 10 y un 12 por ciento a partir del próximo septiembre”, concluyó el directivo.

EFE