FAO expone los retos pendientes de Panamá: hambre y obesidad

Foto: archivo.

Reducir el número de hambrientos y de personas obesas constituyen hoy los dos principales retos de Panamá, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

A juicio del representante de este organismo de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, Julio Berdegué, la nación istmeña puede reducir el hambre a cero; pero, para ello ‘requiere mantener el compromiso político y la articulación de esfuerzos entre los distintos sectores’.

En tal sentido, datos de la FAO revelan que entre 2010 y 2015 Panamá logró reducir de 856 mil (27,6 por ciento de la población) a unas 400 mil (9,5 por ciento) el número de personas subalimentadas, al tiempo que reconoció el sobrepeso y la obesidad como un problema de salud pública.

Al respecto, Berdegué recordó que garantizar la seguridad alimentaria de la población es uno de los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible, asumidos por el mundo en 2015, programa del cual Panamá es uno de los 193 países firmantes.

De hecho, el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria 2017-2021, impulsado por el Gobierno y presentado en marzo del pasado año, contempla las últimas estadísticas sobre desnutrición, sobrepeso y obesidad, además de las acciones para contrarrestar estos fenómenos.

El documento indica, además, que el 19 por ciento de los niños y niñas menores de cinco años sufre de desnutrición crónica.

Por su parte, el último informe del Censo de Salud Preventiva que impulsan el Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja del Seguro Social refiere que, de las 500 mil personas censadas hasta el momento, el 46 por ciento de la población mayor de 40 años enfrenta problemas de sobrepeso u obesidad.

Sobre el tema, José De León, jefe del departamento de Nutrición del Minsa, explicó la relación existente entre desnutrición y obesidad, al tiempo que enumeró las acciones para mejorar la calidad de vida de la población y cumplir con el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria.

Entre ellas sobresalen el programa de salud materno-infantil, que permite entregar un complemento nutricional a todos los niños con desnutrición y bajo peso, y la elaboración de guías alimentarias que promueven estilos saludables de vida como parte de una campaña contra la obesidad.

Precisó que el plan Panamá: el país de todos-cero pobreza, el cual también contempla incentivos a los agricultores, abarca los 26 distritos con mayor nivel de pobreza extrema del país, y el propósito no es solo disminuir los índices de malnutrición, sino también mejorar los de desarrollo humano.

En su reciente visita al país centroamericano, el oficial de seguridad alimentaria de la FAO, Ricardo Rapallo, resaltó la necesidad de aunar esfuerzos entre los diferentes sectores: comercio, salud, educación y producción para cumplir con el compromiso fijado.

A ellos se suma, el apoyo del órgano legislativo para impulsar acciones que favorezcan prácticas de buena alimentación, apuntó.

Prensa Latina

Recuerda compartir en >><Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someonePrint this page