Esquiar con los pies busca un hueco entre los deportes de nieve

Foto: referencial,

El placer que supone deslizarse sobre laderas cubiertas de nieve siempre es mayor que la pereza de calzarse unas pesadas e incómodas botas y acoplarlas a los esquís. Algo parecido supone el antinatural movimiento de los que practican el snowboard: una tabla siempre amarrada a la bota y andar a saltos hasta lograr un plano lo suficientemente inclinado que te permita deslizarte.

Alguien ha pensado que simplificar el esquí podría ser una buena idea y ha presentado el snowfeet, un nuevo deporte de invierno cuyo nombre proviene de los términos ingleses nieve y pies. En resumen, supone esquiar con los pies usando simplemente unos zapatos que se acoplan a cualquier calzado de invierno con dos correas. A la vista recuerda a una especie de albarca que deja atrás la incomodidad de la bota de esquí o de snow, algo así como el mini esquí más corto que se puede encontrar actualmente.

Esta práctica es originaria de la República Checa y es una mezcla entre esquiar y patinar. Quien la promociona defiende que hacer snowfeet es más barato que el esquí o el snow, el material es mucho más ligero y apenas ocupa espacio. En la web de promoción de esta especialidad hay información sobre las botas, que tienen un precio de 109 euros (sin contar los gastos de envío).

Quizás un día en las pistas de esquí convivan esquiadores, snows y snowfeets, por ahora solo es una nueva idea que habrá que seguir de cerca. Los pioneros de este deporte han esquiado en estaciones italianas ante la sorpresa de muchos por lo desconocido de la especialidad. Por ahora, y para tratar de dar a conocer este deporte, sus defensores han enviado una carta al Comité Olímpico Internacional pidiendo que el snowfeet sea admitido en los Juegos Olímpicos de Invierno. “Suponemos que la comunidad de snowfeets crecerá rápidamente durante los próximos diez años y será lo suficientemente grande como para convertirse en un deporte olímpico en el año 2026”, señalan en esa carta.

Agencias