Regalos educativos con base científica: la moda de los Reyes Magos este 2018

Regalos educativos con base científica: la moda de los Reyes Magos este 2018

Los Reyes de 2018 serán STEM. Los regalos educativos con base científica y tecnológica van a vivir un auge importante estas navidades. Las primeras experiencias en programación, robots, drones, impresión 3D, realidad virtual, soportes como las tabletas y los juegos científicos de toda la vida, con un barniz actual, van a ser los reyes de los Reyes.

Desde la era Mesozoica hasta los confines del espacio exterior y más allá, porque no todo juguete nuevo, electrónico o de última tecnología es STEM (en inglés, relacionados con Science, Technology, Engineering and Mathematics -Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, en español-). Existen juguetes tradicionales muy STEM: se juega con ellos sin móviles ni ‘tablets’ ni pilas y llevan décadas en el mercado.

Los productos STEM son juguetes sin género, juguetes que estimulan a pequeños ingenieros, científicos, matemáticos, programadores y diseñadores, entre otras tantas profesionales actuales y futuras, sin diferenciar entre sexos. Permiten a niños y niñas por igual desarrollar y materializar sus propias ideas, lo que favorece la concentración, mejora el pensamiento espacial y el lógico matemático y estimula la motivación al hacerles responsables de su propio proyecto. Todo ello, sin estereotipos. “Porque el modelo al que jugamos”, explica Sergio G. Cabeza, director del centro de formación en tecnología educativa mastertic.es, “es aquel en el que nos convertimos” y “muchos de los problemas patriarcales de nuestra sociedad tienen su origen en el juguete infantil”.

Catalogada por edades, esta selección de juguetes STEM va a hacer babear a pequeños y mayores porque, además, estas navidades bajan el precio.

El término STEM corresponde a ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus iniciales inglés.
Infantil

En la construcción, Lego es el fabricante estrella. “Es caro, pero resulta una inversión segura”, justifica Manuel Valencia, director de la empresa especializada en educación y tecnología Arganbot. Raquel Centeno, del blog Robots para niños, recomienda Engineering, mi primera caja de ladrillos de Lego Duplo, para niños a partir de dos años. “Cuanto más libre es el set, más creativos son y van descubriendo cómo sus ideas y conceptos cobran vida (torres, puentes, edificios…) mientras aprenden jugando con los fundamentos físicos de las construcciones”, describe esta “no experta”, como se define, coautora de este espacio informativo con el que pretenden ayudar a los padres interesados en la tecnología y la robótica a elegir los mejores juguetes para sus hijos.

A partir de los cuatro años, Raquel Centeno recomienda Tangram, “un clásico ideal para introducir conceptos de geometría plana, además de muy entretenido”, con un abanico de precios para todos los bolsillos.

En este rango de edad, Manuel Valencia se decanta por Funny Gears!, el puzzle en movimiento del siglo XXI. Este sistema de construcción estimula la creatividad de los niños al tiempo que enseña mecánica simple. Incorpora un pequeño motor y junto con sus piezas planas y 3D, los más bajitos de la casa serán capaces de construir mallados de engranajes sencillos con los que crear reacciones en cadena. Hay de distintos precios en torno a los 20 euros.

Funny Gears! ayuda a los niños a desarrollar sus habilidades motoras y de razonamiento. AMAZON
El Tren de las Matemáticas de Lego, que ronda los 100 euros, ofrece una experiencia imaginativa en la que el niño puede usar su intuición para adentrarse en las matemáticas sin dar de lado a la diversión. Juntos, disfrutarán explorando los números y las cantidades mientras usan la grúa para cargar y descargar ladrillos en el tren de llamativos colores. Las figuras, la divertida mercancía y los accesorios les animarán a desempeñar diferentes funciones en distintas situaciones relacionadas con el ferrocarril.

Nacho Seguí, responsable de producto en el Centro Tecnológico del Juguete (AIJU), apuesta por introducir a los niños en la programación desde edades muy tempranas. Incluso, en Infantil.

Raquel Centeno recomienda Code and Go Robot Mouse Activity Kit de Learning Resources, para que los peques de la casa aprendan a programar con la ayuda de Colby, un ratón robot muy simpático que se quiere comer su queso. Se vende a unos 60 euros.

El Instituto Tecnológico de Massachussets (el afamado MIT, por sus siglas en inglés) desarrolló en 2012 Scratch, un sencillo lenguaje de programación que funciona por bloques, con el que niños desde los cinco años y sin ningún tipo de noción de programación hacen que las máquinas reaccionen a sus órdenes. Seguí, del Centro Tecnológico del Juguete, también menciona todos los juguetes basados en Arduino, una plataforma de ‘hardware’ abierto que, por su sencillez, varias marcas, como BQ, han adaptado para niños.

La firma española BQ también ha creado su propia versión del lenguaje de programación por bloques Scratch, llamado Bitbloq, que sirve para programar sus ‘printbots’, sencillos robots programables e impresos en 3D que enseñan las bases de la programación, el hardware y la electrónica, ya que los niños también tienen que montarlos pieza a pieza y entender sus mecanismos internos en el proceso.

En robótica, Sergio G. Cabeza se declara fascinado por Dash and dot, un pack de dos robots, para niños de entre cinco y diez años, al que Raquel Centeno, de Robots para niños, agrega otros nombres como Zowi o BeeBot. Los tres son los favoritos de Carlos Rodrigo, coordinador de Robótica del Colegio Ábaco, quien lee en ellos el lema de Albert Einstein “Si puedes imaginarlo, puedes hacerlo” .

Manuel Valencia incluye, por su parte, uno de sus favoritos: Edison, un robot programable, compatible con Lego, manejable por control remoto y repleto de sensores.

Con todo, “lo mejor de lo mejor” para Sergio G. Cabeza es Neuron, un set de circuitos que se unen con imanes y permiten que los más jóvenes aprendan y pongan en funcionamiento lo qué es el Internet de las cosas. También en torno a los 100 euros, Neuron tiene una sonda para regar las plantas cuando necesitan de agua. “Esto para un niño es flipante y se consigue solo por una programación por bloques”, comenta entusiasta.

De entre los científicos, Raquel Centeno rescata tres productos: Súper Kit de Ciencias 6 en 1 de Science4You, el Chimie Chemistry de Buki y el juego de circuitos Snap Circuits, para descubrir las fuerzas del universo, la electricidad y la electrónica. Los tres a partir de los ocho años y sobre los 30 euros.

En el mismo rango de edad pero con la ingeniería como paraguas, la autora de Robots para niños propone Mighty Makers de K’NEX y el circuito de canicas de Fischertechnik. Entre los 30 y los 150 euros, en función del número de piezas.

Los apasionados por las matemáticas en esta etapa educativa están de enhorabuena con Math Dice Jr de Think Fun, por debajo de los 15 euros, y Rush Hour de Smart Games, alrededor de los 20 euros.

Incluyendo la A de Artes en el concepto STEM, Raquel Centeno se decanta por InventaKIT de Kibo Factory, un juego para inventores a unos 15 euros, y Bloxels de Mattel, para diseñar videojuegos y a unos 40 euros.

Para los mayores de entre los más pequeños, los más demandados serán, además de los archi socorridos robots, los juegos de realidad virtual y realidad aumentada, las impresoras 3D y los drones, todos ellos regalos especiales, según Carlos Rodrigo, coordinador de Robótica del Colegio Ábaco.

Manuel Valencia cita aquí mBot, el kit educativo ideal para niños para iniciarse en robótica, programación y electrónica. Basado en Arduino y Scratch, tiene un precio de 80 euros. El director de Arganbot rescata también el Airblock Drone, el primer robot educativo tres en uno que funciona por tierra, agua y aire que enseña a programar, de 140 a 180 euros.

Agencias

Recuerda compartir en >><Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someonePrint this page